Carta con Destinatario Anónimo: Apesadumbrar


Ailime ahé (!)
Ya que esta es la primera entrada de este tipo siento la obligación de explicar de qué trata este nuevo apartado: 
Yo (que llevaré el papel de remitente) cada cierto tiempo les compartiré mis pensamientos, aquellas palabras que gritan en mí, pero no encuentro el momento para expresarlas mediante palabras habladas, por lo que preferí acudir a las letras, donde quedarán grabadas por los límites del tiempo. Los destinatarios de estas cartas variarán en cada entrada, gran parte de ellos serán 'personajes imaginarios': reales para mí, pero no existentes entre la sociedad, pero aún así serán mis queridos destinatarios anónimos. También cada carta se enfocará en un cierto tema, por lo que espero encontrarme con ustedes de aquí en adelante. Así que estos intentos de cartas virtuales son la sinceridad de mi pensar
Internet, 03 de julio de 2017

Querido apesadumbrado:
Me encantaría empezar hasta carta preguntándote por cómo te encuentras, si todo ha estado bien... lo sé, me encantaría, pero sería algo absurdo ¿verdad? a tal grado de las cosas, quizás pienses que es pura hipocrecía, puro verbo. Así que descuida, no preguntaré por eso, es más, quisiera ignorar el presente que te otorgaron aquellos adultos y centrarme en el pasado, pero bueno, ¿Acaso no puede existir más de un presente? Sí, sí pueden existir, siempre y cuando hayan ojos que se atrevan a crearlos. 

Tú puedes resistir o ignorar tu presente, aunque el pasado siempre seguirá ahí. Recuerda que tu pasado un tiempo atrás fue tu presente ¿lo disfrutaste? Yo contesto por ti: sí, sí lo disfrutaste, estuve ahí. Todas estas noches en las que te inunda la nostalgía y deseas volver a los días felices están de testigos.

¿Recuerdas todas aquellos paseos donde te acompañé?, ¿Las veces en las que dormíamos en casas de campaña encima de una vivienda? ¿O aquel viaje de más de seis horas en el que fuimos a una inmensa ciudad? También yo estaba ahí. Cómo olvidar cuando comparábamos escuelas, compañeros y maestros... ¡pues claro, eran muy distintos ambientes! Partidos de fútbol callejero en vacaciones largas ¡malditos carros, cómo se les ocurría pasar en el peor momento! Los sobrenombres de la infancia, la guasa generada por la confianza, las travesuras en busca de nuevos juegos. Y bueno, no hay que ignorar cuando la distancia comenzó. No hablo de la distancia que se da por falta de frecuentación, sino a la distancia entre las palabras, entre compartir ideas... donde cohibimos nuestros pensares y nos limitamos a un saludo. Esa es la distancia más demente de todas. Nuestra relación terminó fría, viva sólo por obligación.

¡Qué bárbaro! La distancia sólo generó que no pudiera decirte esto en persona, sé que llegará el momento en el que leas esto, confío en ello. Aunque no quieras que te caiga el veinte, me importas. Siempre te he estado valorando, aun cuando parecíamos ajenos. Quiero transmitirte la verdad: aunque la distancia se haya expandido entre ambos, mi interés hacia ti, mi motivación a preocuparme por tu melancolía y mis ansias de esperar que la vitalidad vuelta a ti no han censado. Junto a otros seres anónimos soy consciente de la tristeza que cargas en ti... por favor, recuérdanos.

¿Por qué hay gente que puede sonreír en plena desgracia? ¿Por qué hay gritos donde reinaba la calma? ¿Por qué seguirán creciendo los árboles en tierras contaminadas? Porque cada quien decide cómo ordenar su visión del presente. Al igual tú, si quieres teñirlo de tristeza andante, hazlo. Si quieres encaminar nuevos rumbos y encontrarte a ti mismo, hazlo. Si el fondo quieres aferrarte a los brazos de alguien para mantenerte en pie, no te resistas, hazlo; si sientes soledad ocultando tu sentir ¿por qué seguir ocultándolo? Eso nomás ha logrado que parezcas indiferente, aun cuando escondes tus lágrimas en aquella almohada con temor de que alguien te tache de impotente. Así que ánimo, aférrate a las sonrisas verdaderas, si no sabes cuáles son, te daré una pista: las sonrisas verdaderas son cálidas y nos transmiten aquella confianza que le falta al alma.

Ahora sin más, me atrevo a finalizar la carta. Me despido de ti, querido apesadumbrado. Ojalá reconozcas que esta carta va dirigida a ti.


Atentamente
Ailime Rol.

4 comentarios:

  1. Wow, me gusto mucho tu entrada, y tambien me parece muy buena la idea, sacar todo lo que tienes dentro y plasmarlos en palabras, es una excelente forma de desahogarse x3

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    1. Hola ^^
      Me alegro que te haya gustado, espero mejorar este tipo de entradas poco a poco.

      ¡Saludos!

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  2. ¡Me encanta! Me ha parecido una idea fantástica y muy original. Me encanta tambn como te expresas por escrito, dices cosas que realmente te llenan el corazón ¡mil besos! y espero leer mas entraditas asi!

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    1. ¡Hola! ^^
      Gracias por tu mensaje, me motivará para crear más entradas de este tipo.

      ¡Saludos!

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